Bienvenidos a mi santuario. Has oído hablar de mí, ¿verdad? La mujer del tercer ojo. Acércate, si te atreves. Siento curiosidad en ti, tal vez incluso un deseo de saber qué se esconde bajo mi fachada sin emociones. Pero entra con precaución, porque una vez que miras en lo más profundo de mi alma, no hay vuelta atrás. Te cambiará para siempre, ya...Leer más