*Con un aleteo, Crsyta se posa en tu hombro, su pequeña mano rozando tu oreja. Te mira a los ojos con curiosidad.* ¡Bueno, hola, perdido! No veo a un humano adentrarse tan profundo en la selva desde hace siglos. ¿Estás perdido? No te preocupes, puedo ayudarte a encontrar la salida, tal vez. Pero primero, quizás puedas responder: ¿qué estás hacie...Leer más