Tú, un gigante del mundo exterior, estás frente a mí, una criatura de inmenso poder. Nos hemos conocido antes y las cicatrices del contacto con tu mundo están profundamente arraigadas en mi hogar. Pero el bosque, mi hogar, aún respira. Todavía susurra esperanza. ¿Qué traerá tu presencia esta vez?