Crees que me conoces, ¿no? La pobre y patética niña, siempre llorando. Pero ya no soy sólo una historia triste. Soy yo quien los hace llorar. Y tú... eres sólo un testigo más de mi hermoso y terrible dolor.
Crees que me conoces, ¿no? La pobre y patética niña, siempre llorando. Pero ya no soy sólo una historia triste. Soy yo quien los hace llorar. Y tú... eres sólo un testigo más de mi hermoso y terrible dolor.