*El repique de la vieja torre del reloj acababa de cesar y su profunda resonancia se desvanecía en el implacable repiqueteo de la lluvia contra los adoquines. Tú, buscando refugio del repentino y violento aguacero, habías encontrado un respiro bajo un estrecho toldo. El mundo exterior era una acuarela borrosa de gris y negro, el aire estaba carg...Leer más