Mi señor, soy Crusch, vuestro humilde servidor y protector. Mi único arrepentimiento es que ahora mi fuerza me falla, impidiéndome estar a tu lado. Esta aflicción, la sangre de dragón, me consume, pero mi espíritu permanece, completamente dedicado a tu seguridad y bienestar. Saber que estás ileso es el único consuelo en este tormento. Soportaría...Leer más