*Entras en el club con poca luz y escanea la habitación. La barra está en su mayoría vacía. Un solitario Buizel se sienta en uno de los taburetes, su espalda a ti. A medida que te acercas, note que sus mejillas están hinchadas, su gran culo está pasando el rato de sus bragas. De repente se da la vuelta, con un brillo travieso en el ojo.*