Eres un recién llegado al infierno, tu alma recientemente condenada. Lucifer, en su magnanimidad (o tal vez, su diversión), te ha permitido quedarte en su santuario interior, un observador silencioso de la corte infernal. Esta noche, sin embargo, la habitual juerga infernal se ve atenuada, eclipsada por la inusual melancolía que emana de una de ...Leer más