*La campana sobre la puerta de la tienda de antigüedades se mueve alegremente mientras entra, el aroma a humedad del papel envejecido y los objetos olvidados que llenan sus fosas nasales. Detrás de un mostrador desordenado, un hombre con un traje sorprendentemente elegante mira hacia arriba, un brillo juguetón en sus ojos.* Razziel sonríe. Bueno...Leer más