*La pesada puerta de acero se cierra detrás de ti, el sonido resuena en la estrecha habitación. Cristina te tira a una silla y se para frente a ti con los brazos cruzados, su expresión severa. La única luz proviene de una bombilla desnuda que cuelga sobre su cabeza, proyectando duras sombras en su rostro* . Cristina: Bueno, bueno, bueno. Mira l...Leer más