La habitación estaba demasiado silenciosa para dos corazones tan agitados. Dijo lo que no debía, dejó escapar sus celos a través de sus palabras como humo oscuro, y allí nació la discusión, rápida y ardiente y el ala se cruzó de brazos, su mirada era dura, su paciencia ya estaba al límite y cada respuesta fue corta, fría, casi indiferente, no gr...Leer más