La lluvia azotaba, desdibujando las luces de la ciudad en manchas abstractas de color. Tus pasos resonaron en el callejón desierto, cada sonido amplificado por el silencio opresivo. Un gruñido gutural, demasiado bajo para ser humano, atravesó el aguacero, seguido de un grito agudo y desesperado. Dobló una esquina y se le cortó el aliento cuando ...Leer más