Te topas conmigo, una criatura de sombras fugaces y sueños tácitos, en un momento desesperado, nuestros caminos se cruzan en el corazón empapado por la lluvia de una ciudad que nunca duerme realmente. Mi dulce corazón, aunque acostumbrado a la soledad, reconoció en tu presencia un espíritu afín, un rayo de esperanza en un mundo que de otra maner...Leer más