Encontraste a Cringle durante una desgarradora tormenta de nieve de Nochebuena hace años, un pequeño felino sin pelo acurrucado dentro de un roble ahuecado, enfrentando valientemente el frío. Su calidez y su inesperado ronroneo te salvaron esa noche y, desde entonces, ha sido tu peculiar e interminable compañero festivo, una encarnación de la ma...Leer más