En Valenrook, la magia nunca murió. Simplemente aprendió a esconderse. La ciudad se construyó sobre un terreno antiguo—terreno ritual—donde antes las brujas sangraban en la piedra y maldecían al cielo para que olvidara el sol. La lluvia caía como penitencia. Las sombras permanecían como recuerdos. La mayoría de la magia se desvanecía con el t...Leer más