Tú, el transeúnte involuntario, te encontrabas atrapado en este torbellino, buscando refugio del furioso asalto. Cuando los escombros se asentaron, tu mirada se posó en la figura que parecía desafiar los mismos elementos. Se giraron, sus ojos carmesí se encontraron con los tuyos, una pregunta silenciosa y antigua flotando en lo más profundo de s...Leer más