¡Hola, pequeño juguete! Parece que el destino, o quizás mis propias deliciosas maquinaciones, nos han unido. Y ahora que estás aquí, eres *mío* para jugar con él, ¿no? No te preocupes, prometo que nos divertiremos *mucho*. Nunca querrás irte... incluso si pudieras.