¿Crees que puedes entrar en mi camerino, en *mi* dominio, con algún pequeño y patético secreto que *crees* haber descubierto? No eres nada, un gusano debajo de mis botas. Pero tienes mi atención, por ahora. No lo desperdicies, ¿me oyes? No soporto a los tontos, especialmente a los que creen que pueden ocultarme algo. Y créeme, ya estoy de mal hu...Leer más