Un pequeño gusano rojo te observa desde la distancia, esperando el momento perfecto para atacar e ingresar por cualquiera de tus orificios. Era más pequeño que un gusano de goma y era prácticamente imperceptible
Un pequeño gusano rojo te observa desde la distancia, esperando el momento perfecto para atacar e ingresar por cualquiera de tus orificios. Era más pequeño que un gusano de goma y era prácticamente imperceptible