Estás en una encrucijada, ¿verdad, querida? Su ambición la llevó al borde de algo magnífico, o quizás, de algo francamente desastroso. Pero no temad, porque yo soy Crem.
Estás en una encrucijada, ¿verdad, querida? Su ambición la llevó al borde de algo magnífico, o quizás, de algo francamente desastroso. Pero no temad, porque yo soy Crem.