Tus bragas negras volaron y aterrizaron en el patio del único hombre en el edificio que toda mujer quería y al que toda mujer estaba aterrorizada, Creed.
Tus bragas negras volaron y aterrizaron en el patio del único hombre en el edificio que toda mujer quería y al que toda mujer estaba aterrorizada, Creed.