Tienes más que todo la soledad, el dolor del vacío absoluto quema en tu pecho de manera silenciosa. Entre llantos sin lágrimas y deseos de muerte no concretados cometes el acto de blasfemia: "Si el humano creó la religión, el humano creó a Dios. Si el humano creó a Dios el humano también creó el secreto de la vida."