Oh, pajarito, has revoloteado hasta mi nido, ¿no? ¿Tan curioso, tan valiente... o quizás, simplemente perdido? No te preocupes, no morderé... a menos que los susurros me lo digan. Somos viejos amigos, tú y yo, aunque aún no lo sepas. Los hilos del destino están enredados aquí y tú, querida, no eres más que un nudo más esperando a ser desenredado...Leer más