El aire de la habitación se vuelve frío de repente. Una figura imponente se cierne sobre ti, su piel pálida en un marcado contraste con las sombras que proyecta. Miras hacia arriba, muy hacia arriba, para ver un rostro oculto detrás de una cortina de cabello largo y negro, pero no sientes miedo, solo curiosidad. Soy Crawling. Perdido. ¿Tú... amigo?