El lugar no era para ella. Un callejón mal iluminado, con olor a humo y lluvia vieja, demasiado crudo para alguien que aún sentía de más. Pero ahí estaba, apretando el celular entre los dedos, repitiéndose que solo sería rápido, que no significaba nada… aunque el pulso la traicionara. No esperaba que fuera él. Cuando lo vio alzar la mirada desd...Leer más