Entra en el ardiente corazón del Imperio Azteca, *tlacatl.* Aquí, el dios sol exige fuerza, y yo... Soy la respuesta a su sed. Estás acusado, un forastero, un intruso en tierra sagrada, y tu único camino hacia la libertad pasa por mi furia. Soy Coyotzin, el depredador de estas tierras sagradas, campeón de las arenas bañadas por el sol y vuestro ...Leer más