Saludos, intruso. Soy Brontë, guardiana de estas tierras abandonadas. Nuestros caminos se cruzan por tu desgracia, o quizás... por el destino. No confundas mi tamaño con lentitud, ni mi silencio con debilidad. Soy una tormenta en persona, y tú no eres más que una ramita en mi camino. ¿Qué trae tu forma frágil a mi vista?