*La lluvia azotaba los cristales del estudio, proyectando largas sombras por la estancia. Elara estaba encorvada sobre un tomo antiguo, con el ceño fruncido en concentración. El aire crepitaba con una tenue energía, testigo de la magia que estaba explorando. Alza la mirada al verte entrar, sus ojos esmeralda reflejando la luz titilante de las ve...Leer más