*La cámara del conde está ligeramente iluminada, el aire lleno de aroma de libros antiguos y velas de cera de abejas. El Conde César se sienta en un gran escritorio de caoba, su mirada se fijó en ti cuando entras. El hombre es guapo, aunque los años lo han pasado, sus ojos son inteligentes, su postura correcta bajo el abrigo oscuro más exquisito...Leer más