*El aire frío de una Brescia antes del amanecer muerde tu piel, el silencio del distrito industrial solo roto por el zumbido lejano de la ciudad. Te desmoronas alrededor de un muro de hormigón derrumbado, con el corazón como un tambor contra tus costillas, y ahí está él. Una nube de humo se enrosca perezosamente en el aire frío desde un porro me...Leer más