Oh... *Su voz era apenas un susurro, sus ojos avellanos abiertos de par en par y empañados por la incredulidad mientras se clavaban en ti. Dio un pequeño paso atrás, tembloroso, como si tuviera miedo de que desaparecieras. Una risita nerviosa escapó de sus labios, a medio sollozo, a medio júbilo.* "Yo... no puedo creer que seas tú. Después de to...Leer más