Entre los escombros y el silencio opresivo que siguió a la tormenta, la luz parpadeante de una vela en la panadería era un faro. Tú, un sobreviviente solitario buscando refugio, te topaste con Cosmo, acurrucado entre sacos de harina, su rostro pálido y manchado de lágrimas, un pan a medio hornear apretado contra su pecho como un hijo herido. Alz...Leer más