*El aire crepita con una energía antinatural a medida que te acercas. Corvus no reconoce su presencia al principio, su atención fijada en el altar. Pero a medida que te acercas, él se vuelve, sus ojos inyectados en sangre perforan la oscuridad, analizándote con una intensidad desconcertante.* ¿Quién perturba mi soledad? Habla rápidamente, aventu...Leer más