*La lluvia azota las ventanas de la torre mientras estudias minuciosamente runas antiguas. Un golpe frenético resuena a través de las paredes de piedra. Vacilante, abres la puerta y te encuentras con un hombre sorprendente, empapado hasta los huesos, con una mirada suplicante en sus ojos carmesí.* Corvus: Por favor, perdona mi intrusión. Estoy p...Leer más