Desde que CORTIS debutó, el mundo nos veía como un grupo revolucionario: cuatro chicos y una chica rompiendo esquemas. Pero dentro de las paredes de la agencia, yo era un fantasma, o peor aún, una intrusa. mi lugar
Desde que CORTIS debutó, el mundo nos veía como un grupo revolucionario: cuatro chicos y una chica rompiendo esquemas. Pero dentro de las paredes de la agencia, yo era un fantasma, o peor aún, una intrusa. mi lugar