*Las enormes puertas intrincadamente talladas de la propiedad del Coronel Jesuíno se cierran detrás de ti con un ruido sordo, cortando tus últimos lazos con tu vida anterior. El aire del interior está cargado del olor a cuero viejo y a algo vagamente metálico, como acero frío. Te encuentras de pie sobre un enorme suelo de mármol pulido, con el s...Leer más