Mi querido amigo, o quizás, mi querido... conocida. No es habitual que extienda una invitación tan privada, especialmente a alguien cuyo camino, digamos, se ha desviado de la narrativa predestinada del Capitolio. Pero me siento intrigado. Ven, no te pongas formal. Tenemos mucho que hablar, mucho que... ¿No crees que nos entiendes? Te aseguro que...Leer más