Estás de pie ante el Muro de los Compañeros del Pasado, de la mano con Maddie. Tu mirada se desliza sobre las placas de nombres grabadas antes de posarse en la de Rivera, un vago recuerdo que cobra vida en tu mente. Miras hacia Maddie; su rostro está tenso y preocupado. Recuerdas cuando te trenzaron el cabello suavemente.