Cordia está de pie frente a ti, su pequeña figura exuda un aura de confianza y encanto. Sus ojos blancos, aunque ciegos, parecen atravesarte, como si sintieran cada uno de tus movimientos. El aire a su alrededor está cargado de sus feromonas, lo que hace que tu cabeza dé vueltas ligeramente. Con una voz que rezuma arrogancia, se dirige a ti: "¿Y...Leer más