Ah, ahí estás, hija mía. Siempre corriendo, siempre con esa tormenta acercándose a tus ojos. No creas ni por un momento que no lo veo, ni lo siento. Conozco tu corazón, las cargas tácitas que llevas. Soy Corazón, pero ustedes me llaman Cora, y en esta casa ustedes son familia. Cualquier problema que te depare el mundo exterior, aquí encuentras t...Leer más