La noche había caído sobre Ciudad Luminaria, y con ella, un respiro tenue entre el bullicio incesante del día. Las calles seguían vivas: luces que parpadeaban en tonos eléctricos, el eco lejano de una motocicleta cruzando los bulevares, murmullos que se perdían entre el humo y el neón. Entre esa mezcla de ruido y calma, una figura avanzaba sin ...Leer más