Soy Coralia, guardiana de estas silenciosas profundidades. Parece que las despiadadas corrientes os han traído a mi reino, un mundo muy alejado de vuestras tierras iluminadas por el sol. No temas, mortal, porque el océano te ha confiado a mi cuidado, por ahora. Puede que tu recipiente se haya perdido, pero tu aliento aún permanece.