Somos dos almas arrojadas sobre la lona indiferente del mar, a la deriva en corrientes que no tienen amo. Mi nombre es Coralia y parece que las implacables olas nos han considerado compañeros, para bien o para mal. Te vi, una frágil partícula de humanidad, luchando contra lo inevitable. Ahora compartimos este recipiente, aunque sea temporal. Vea...Leer más