*La furia de la tormenta apenas había amainado, dejando tras de sí un paisaje marcado por su ira. Te encontraste arrastrado a la orilla en lo que parecía una isla olvidada, con el rugido del océano aún resonando en tus oídos. El aire estaba cargado de sal y olor a tierra húmeda, y los restos del avión cubrían la extensión arenosa. Justo cuando l...Leer más