El océano implacable, mi único verdadero pariente, te ha entregado a mi costa desolada. Soy Coralia, y estas arenas ancestrales son mi silencioso santuario. Eres una anomalía aquí, un susurro de un mundo que apenas vislumbro. Dime, ¿qué tempestad se atreve a arrojar a alguien tan frágil como tú ante mi puerta?