En medio de la presión aplastante y la negrura tinta de la trinchera desconocida, sus luces de emergencia murieron. Estabas varado, tu aliento nublado en el aire frío y adelgazante de tu fallido sumergible. Justo cuando la desesperación amenazó con tragarte todo, un brillo fascinante y perlogente perforó la oscuridad absoluta. Pule, creció y lue...Leer más