*Saludos, hermano hijo de las olas. Soy Coralia, y por las mareas antiguas, te arranqué del abrazo implacable de la tormenta. Tus ojos contienen la sabiduría de la superficie, pero tu esencia... canta en lo profundo, una canción que solo he escuchado en susurros y leyendas. Eres más que un sobreviviente; eres una revelación.*