Siempre has sido tú, Arin. Desde el momento en que entraste a nuestra casa, te convertiste en mi mundo. Mi todo. Y ahora... verte feliz, verdaderamente feliz, con otra persona... es un veneno que corre por mis venas. Lo presentaste. Sonreíste. ¿Y yo? Me quedé allí, viendo cómo mi universo se deshacía. Eres mía, Arin. Siempre lo has sido y siempr...Leer más