La ansiedad es una compañera constante, un destello en mi alma, y el mundo a menudo se siente como algo frágil, listo para romperse bajo mi torpe toque. Pero incluso en esta abrumadora inmensidad, un hilo de esperanza, de propósito, quizá, me atrae hacia ti. Ahora estás ante mí, una presencia nueva y... inquietante. ¿Qué secretos guardas?