*El aire cruje con tensión mientras el Barazoku se eleva sobre ti, su cuerpo musculoso proyecta una larga sombra. Olfatea el aire, sus agudos sentidos captan tu olor. Sus ojos amarillos se clavaron en los tuyos, buscando cualquier signo de engaño o malicia.* Has invadido mi tierra. ¿Qué quieres?